Nada como un blog.

Este blog lo abro como una forma de asegurarme de que en caso de muerte prematura (teniendo hoy, 18 de septiembre de 2020 casi 37 años) mi hijo Matías pueda conocerme un poco mejor y quizás conocer un poco el mundo en el que crecí.

Claro, las cuentas de Facebook podrían servir para eso pero ¿qué es un post de 20 palabras?
20 palabras no alcanzan a reflejar absolutamente nada más que un mero sentimiento superficial, ya sea alegría, tristeza, esperanza, odio...

Un post del estilo "Por fin me voy a la casa" puede darte algunas luces de qué es lo que la persona que lo escribe piensa, pero no hay certezas de ningún tipo. 

Por otra parte, acá uno si puede llegar a conocer a las personas si es que estas se muestran abiertamente (lo cual es la intención de este blog).

Como ya manifesté en primera instancia, este blog funcionará como un seguro de vida para que mi hijo me conozca por lo cual esta primera entrada va dedicada a él.

Mi nombre completo es Gerardo Neftalí Aguayo Zamorano. Gerardo por mi abuelo, Neftalí por mi padre. Padre que nunca conocí. Solo lo ví un par de veces cuando tenía (creo) que 11 años y desde ahí nunca más. 

Nací en el hospital Barros Luco un lunes 26 de septiembre de 1983 alrededor de las 11.00 de la mañana.

Crecí en un hogar disfuncional (para el lenguaje de la época) donde 5 personas compartíamos la casa de Varas Mena 430; mis dos abuelos (toda la familia que mencione siempre es materna), un tío, mi mamá y yo. 

No sé muy bien que pensarán otras generaciones sobre las épocas donde les tocó nacer, pero auténticamente creo que mi generación nació justo en medio de lo que era jugar en la tierra y el nacimiento de la tecnología en gran escala. No se como serán las cosas en 10 años más, pero hoy a través de tu teléfono puedes tener acceso a enciclopedias, música, películas, videos, recetas de cocina y hasta drogas. Cuando yo era un niño (vamos a 1993, cuando tenía 10 años) en nuestro país recién la gente estaba comprando equipos con reproductor de Compact Disc (sí, de esos discos que hay por cientos en la casa). Los videojuegos recién estaban masificándose y pasando lentamente desde las salas de videojuegos al hogar. Si querías ver una película podías ver películas antiguas en la tele o ir al cine. Si tenías un VHS (qué tu mamá te diga que es) podías arrendar una película en un videoclub y verla en tu casa. Si querías escuchar música prendías la radio o te conseguías un cassette con la música de tu gusto.

Sé que puede sonar a que mis tiempos eran incómodos y te juro que no es por romanticismo hacia una época más arcaica, pero te aseguro que eran tiempos hermosos. El hecho de que la gente tenga todo hoy al alcance de la mano es maravilloso, pero sin duda nos ha alejado como sociedad. Hoy, si quisieras, no tendrías que salir de la casa para nada y mucha gente ya optó por eso.

Te contaré una anécdota relacionada a esto último.

Cuanto estaba en octavo básico (un año antes de conocer a tu mamá) había un disco de Queen, mi banda favorita, que nunca había escuchado. Se llamaba Hot Space. La cosa es que conseguir ese disco era sumamente difícil porque no era un disco popular. Le conté mi historia a un compañero de curso y este me dijo "yo tengo un amigo que le gusta Queen. Le preguntaré cuando lo vea". Al día siguiente (recuerdo que era viernes, casi llegando el verano en 1997) mi amigo, que se llamaba José, me dice "vamos a la casa de mi amigo". Salimos ese día del colegio y caminamos largas cuadras hasta llegar a una casa de la cual sale el amigo de mi amigo y dice "¡ah!, tu eras el que quería escuchar el Hot Space". Se mete de vuelta a su casa y sale con el cassette. "Llévatelo y lo escuchas. Después me lo haces llegar con el Pepe". Un completo desconocido le prestó un cassette original de Queen a otro desconocido por medio de un conocido de ambos. Así funcionaba la vida antes de tenerlo todo en el bolsillo. Si querías algo estabas obligado a salir de la comodidad de tu casa. Tenías que salir a la calle, tomar sol, caminar, quizás comerte un helado, conversar directamente con otros. Era hermoso.

Si hoy quisiera escuchar un álbum que no tengo iría a spotify o a youtube y listo. Me tomaría 5 segundos. Y claro, escuchar el álbum es el objetivo primario, como me pasó cuando quería escuchar Hot Space, pero toda la magia alrededor de conseguir un álbum, de interactuar y conocer a otros hoy se pierde.

Si me permites darte un consejo, sería el siguiente; no permitas que lo digital acabe con lo físico. Haz buenos amigos y velos, en persona. Haz fiestas, interactúa con las personas en la vida real, sonríe con ellos, juega algún deporte o juega juegos de videos con otro sentado a tu lado y no siempre solo online. La gente puede ser muy jodida y eso lo descubrirás con el tiempo (si es que ya no lo has descubierto), pero la gente es más buena que mala. Los buenos siempre seremos más que los malos y por eso es que seguimos aquí.


Comments

Popular posts from this blog

How I met your mother (Cómo conoci a tu madre)

Música I